¿QUÉ OCURRE EN NUESTRO CUERPO CUANDO CONSUMIMOS CANNABIS?
Dejas de recordar palabras:
Se sabe que el consumo regular de marihuana en la adolescencia induce cambios en las funciones y las estructuras en el cerebro que se manifiestan cuando son adultos. Esos cambios se dan al reducir la conectividad entre regiones del cerebro fundamentales para el aprendizaje y en la memoria. Una investigación ha comprobado que a lo largo de la vida de los consumidores crónicos, la memoria verbal se deteriora cuando se les analiza en la edad adulta. Los investigadores pidieron a los consumidores de marihuana que recordaran una lista de quince palabras, y comprobaron que uno de cada dos participantes recordaban un promedio de una palabra menos de la lista por cada cinco años de consumo regular, o lo que es lo mismo, uno de cada dos usuarios que llevaran diez años consumiendo recordaba dos palabras menos que los que no habían consumido.
“El consumo regular de marihuana interfiere en los procesos de desarrollo normal del cerebro que deberían tener lugar en la adolescencia y puede hacer a algunos individuos más vulnerables a sus efectos a largo plazo. Se ha demostrado que los consumidores regulares con una cierta variación genética tienen una menor memoria de trabajo, la que permite desenvolvernos coordinando varias actividades a la vez. El consumo de marihuana en la adolescencia puede tener repercusiones negativas en el estado adulto como es la disminución de algunos tipos de memoria”.
Sufres psicosis cannábica:
Es común vincular el consumo de marihuana con diversos trastornos psiquiátricos como la depresión, el trastorno bipolar, diversos trastornos de la ansiedad, ciertos trastornos de la personalidad y la adicción a otras sustancias. Otro efecto, tal vez menos conocido, es el de la esquizofrenia. “En este caso, la marihuana exacerba los síntomas positivos de la enfermedad (los delirios y las alucinaciones) induciendo lo que se denomina psicosis cannábica. Después de dejar de consumir, en la mayoría de las personas esa psicosis desaparece poco a poco pero, en algunas permanece de por vida. Puede que la genética también influya, ya que se ha comprobado que hay variantes genéticas compartidas entre predisposición a la esquizofrenia y consumo de cannabis”.
Te puede romper el corazón (literalmente):
El consumo de marihuana también tiene efectos sobre la salud del corazón, aumentando el riesgo de desarrollar una miocardiomiopatía de estrés, conocida como el síndrome del corazón roto, similar a un infarto pero sin sus desastrosas consecuencias. Examinando a personas hospitalizadas con cardiomiopatía por estrés comprobaron que los 210 pacientes que había consumido marihuana antes de padecer la cardiopatía eran sobre todo hombres jóvenes con menos factores de riesgo como la presión arterial alta o diabetes tipo 2, pero sin embargo eran más propensos a entrar en paro cardiaco y requerían un desfibrilador implantado para prevenir eventos cardiacos posteriores.
Te destroza los dientes:
Perder kilos y tener unos huesos más vulnerables a roturas también forman parte del catálogo de posibles efectos de la marihuana en nuestra salud. Los fumadores intensivos de marihuana sufren una gran reducción en la densidad ósea si se les compara con los no fumadores, por lo que tiene más cartas a la hora de desarrollar osteoporosis y fracturas a lo largo de la vida.
Y no solo es una cuestión de poner en riesgo el esqueleto. Las encías también se ven comprometidas al fumar porros. De los 1.037 encuestados, 675 participantes confesaron haber consumido cannabis en cualquier cantidad en cualquier momento. Tras preguntar cuántas veces consumían entre los 18 y 38 años, los hallazgos revelaron que el cannabis podría estar detrás de la mala salud periodontal a los 38 años tras estar fumando durante 20 años, lo que ha hecho sospechar a los investigadores que los consumidores tienen una higiene bucal más descuidada y más tendencia a ser adictos al alcohol.
Ves mal:
La actividad visual también se ve alterada al fumar cabannis, ya que un consumo habitual de marihuana puede retrasar el procesamiento de la información visual en nuestra retina. Una investigación detectó que los fumadores regulares experimentan un ligero retardo en el funcionamiento de las células encargadas de procesar la información visual entrante, de conectar la retina con el cerebro y de transformar la luz a través de una serie de pulsos eléctricos. No obstante, todavía queda por saber si este efecto en la salud visual es permanente o retrocede al abandonar la marihuana.
Duermes peor:
Aunque la marihuana te sugiera relajación, puede que la idea de que fumar cannabis ayude a dormir mejor sea una falacia. Una investigación encontró que esta droga puede estar detrás con los trastornos de sueño al hallar que los fumadores de marihuana a diario encuestados padecían un porcentaje mayor de insomnio.
DEPRESIÓN: CAUSAS Y SÍNTOMAS .
Encontrarse en un momento determinado más triste o con el estado de ánimo más bajo no es suficiente para un diagnóstico de depresión.
Para eso, es preciso que la intensidad de los síntomas, su duración (al menos, 2 semanas) y la incapacidad que generan, sean de una entidad suficiente como para afectar el normal o adecuado funcionamiento de la persona.
La depresión es un trastorno mental caracterizado fundamentalmente por un bajo estado de ánimo y sentimientos de tristeza, asociados a alteraciones del comportamiento, del grado de actividad y del pensamiento.
La depresión se produce generalmente por la interacción de unos determinados factores biológicos (cambios hormonales, alteraciones en los neurotransmisores cerebrales como la serotonina, la noradrenalina y la dopamina, componentes genéticos, etc.), con factores psicosociales (circunstancias estresantes en la vida afectiva, laboral o de relación) y de personalidad (especialmente, sus mecanismos de defensa psicológicos).
Los síntomas nucleares de la depresión son la tristeza patológica, la pérdida de interés y de la capacidad de disfrutar y una disminución de la vitalidad que limita el nivel de actividad y produce un cansancio exagerado, que aparece incluso después de realizar pequeños esfuerzos.
Además, pueden aparecer otros síntomas, como los sentimientos de culpa o de incapacidad, la irritabilidad, el pesimismo ante el futuro, las ideas de muerte o de suicidio, la pérdida de confianza en uno mismo o en los demás, la disminución de la concentración y la memoria, la intranquilidad, los trastornos del sueño y la disminución del apetito y de la libido, entre otros.
SUPERACIÓN Y CAMBIO PERSONAL:
Los seres humanos disponemos de recursos para lograr las metas más diversas. Cuando algo nos interesa profundamente hemos de tener capacidad para movilizarnos afrontar las posibles dificultades que se presenten.
Con los años y las experiencias, se producen cambios en nosotros, pero no siempre en el sentido deseado. Hay que tener voluntad y capacidad de superación para dirigir nuestros pasos hacia donde queremos.
Objetivos propios. Cada uno de nosotros tiene seguramente unas metas, que serán más posibles de cumplir mientras más concretas sean y más en serio se tomen. Estás metas deben responder a una necesidad realmente propia, y siempre teniendo en cuenta que no todo depende de nosotros. Con todo esto, podremos encontrar en nuestro interior la fuerza necesaria para afrontar las dificultades que puedan surgir.
Éxitos pasados. Tal vez perseguimos nuestros objetivos basándonos en anteriores triunfos, y esto nos sirve de acicate, de palanca. Pero no debemos olvidar que también son fuentes de aprendizajes para avanzar.
Recompensas. Es una buena práctica darse pequeños premios conforme nos acercamos al objetivo, en vez de esperar sólo una recompensa final.
Gestión de las emociones. Si tenemos siempre presentes las emociones y sentimientos que nos llevaron a emprender el cambio, que dieron impulso a esos deseos, será más fácil gestionar aquellas emociones que pueden paralizarnos, como la frustración, o la vergúenza o el miedo, para que no sean un estorbo en nuestro afán de superación.
SÍNTOMAS ESPECÍFICOS POR EL CONSUMO DE COCAÍNA.
1- Músculos tensos y rígidos, sequedad en la boca, sudoración excesiva
En primer lugar y tras ingerir la cocaína, se producen una serie de cambios a nivel fisiológico. Estos síntomas son comunes tras haber consumido una dosis no muy elevada de cocaína y aparecerán tras 15-20 de haberla ingerido.
En caso de que no se repita la ingestión de dosis, comenzarán a remitir a la hora. Todos ellos son fruto de la excitación y la activación que la droga produce en el sistema nervioso central y que acaba activando al resto de sistema.
Los músculos se tensan y se produce rigidez muscular. También, es común que estas personas padecen taquicardia (aumento de las pulsaciones) y los vasos sanguíneos se contraen debido a la activación. Además, conllevará, también, la elevación de la presión arterial y las pupilas dilatadas.
A estos primeros síntomas, hay que sumarle la sequedad en la boca y, en ocasiones, la excesiva sudoración.
Si se consume una vez de manera aislada, los síntomas no suelen ser más graves. En caso de que se repita el consumo en un breve período de tiempo, toda esta sintomatología puede culminar en un ataque al corazón o un paro cardíaco. También, se puede producir un accidente cerebro-vascular.
2- Euforia
Tras el consumo, las personas comienzan a experimentar una sensación de euforia. Están felices y charlatanes. Por esta razón, la cocaína es una droga de uso común en contextos sociales en los que se busca la desinhibición.
3- Carencia de sueño
El estado de alerta y la activación producida por la cocaína, contribuirá a que no tengan sueño y tengan dificultades para conciliarlo.
Es muy probable que tengan problemas de insomnio si el consumo es frecuente. Por ello y para poder dormir, los consumidores habituales de cocaína podrán recurrir a fármacos y al alcohol para conciliar el sueño.
4- Falta de apetito
También, podrán experimentar la falta de apetito. En los casos en los que la pérdida de apetito se cronifique, se producirá un estado de malnutrición.
5- Manía o conducta agresiva
Como apunté anteriormente, las personas que consumen algún tipo de droga, experimentarán un estado de humor distinto al normal. En el caso de la cocaína, existen una serie de signos sobre los que podemos estar alerta:
- Que la persona se ría con mayor frecuencia y sin un motivo aparente.
- Las personas están muy agresivas o su conducta es impulsiva. También, pueden sufrir alucinaciones que son pseudo-percepciones debido a la ausencia de un estímulo externo. Se clasifican en distintos tipos: experimentar sensaciones por el cuerpo, escuchar sonidos o voces, ver luces u objetos y percibir olores.
- Experimentar hiperactividad, este comportamiento está presente cuando el consumo de la droga ha sido reciente y es uno de los primeros síntomas que desaparecen.
La cocaína, al ser la droga que mayor dependencia mental provoca, contribuirá, de manera negativa, a que la persona cree una adicción. Este hecho es muy probable que ocurra durante los primeros días que la persona la consuma.
6- Tolerancia: necesidad de más cantidad
En el caso de producirse la adicción, la persona desarrollará tolerancia a la droga. Esto quiere decir que la persona necesitará una mayor cantidad de droga y consumirla con mayor frecuencia para poder experimentar los efectos positivos y la misma sensación de euforia que sentía en sus primeros consumos.
La adicción tiene una explicación a nivel orgánico y es que, en el cerebro, se ven alterados los receptores de la dopamina, un importante neurotransmisor, en el espacio sináptico. En este caso, las moléculas de la cocaína envuelven al transportador de la dopamina y bloquean la ruta por la que este neurotransmisor entraría.
Así, la dopamina se va acumulando en el espacio sináptico y continúa estimulando a la célula receptora. De esta manera, la vía de gratificación se vuelve menos sensible a los refuerzos naturales y a la droga en sí. Por ello, la persona adicta necesita más dosis y de mayor cantidad.
Otro aspecto relacionado con la tolerancia es que estas personas experimentan un proceso de sensibilización a la ansiedad, las convulsiones y otros efectos de la cocaína.
8- Deseos intensos de consumir
El “craving” es el deseo por consumir la droga nuevamente. Este deseo es muy intenso y está encaminado a experimentar, nuevamente, una sensación muy concreta.
9- Cambios de comportamiento al no consumir
Mientras que las personas adictas no están consumiendo, comienza a convertirse en alguien más reservado y, también, descuidan sus relaciones y obligaciones.
10- Fatiga, malestar o ansiedad al no consumir
Mientras que no están consumiendo la droga o bajo sus efectos, sienten: fatiga, ansiedad, malestar intenso, temores incontrolables, pánico, etc. Este hecho se conoce como abstinencia y es una reacción fisiológica.
11- Pérdida del olfato y hemorragias nasales (esnifada)
Si la persona la consume esnifada, se producirá una pérdida del olfato y hemorragias nasales. También, provocará problemas al tragar, ronquera e irritación del tabique nasal.
Si pensamos que algún amigo o familiar nuestro la consume, podremos alertarnos, además, por si tuviera algún polvo blanco cerca de los orificios nasales y si se rasca mucho la nariz. Incluso, pueden producirse hemorragias nasales.
12- Pinchazos en los brazos
En el caso de ser ingerida, uno de los signos más visibles son los pinchazos en los brazos (conocidos como tracks). Son un signo de alerta muy común. En este caso, pueden provocar una gangrena grave en los intestinos debido a la reducción del flujo sanguíneo.
13- Reacciones alérgicas
Los personas que la consumen por vía intravenosa podrán experimentar reacciones alérgicas, por la cocaína o los aditivos que ésta lleva. En casos extremos, producirá la muerte.
14- Pérdida de atención
También, las personas que la consumen sufrirán la pérdida de la atención. Este hecho revierte, por ejemplo, cuando se mezcla el consumo de drogas con la conducción y es que, a pesar de experimentar una falsa sensación de atención, es probable que estas personas experimenten la pérdida de control real del vehículo.
15- Psicosis
Caballero (2000) enunció que la psicosis derivada por el consumo de la cocaína (conocida como psicosis cocaínica) es uno de las mayores complicaciones en relación con el consumo agudo de la droga.
Un alto porcentaje de personas, se estima que entre el 65-70% de los consumidores compulsivos de cocaína pueden presentar sintomatología paranoide. Ésta, desaparecerá entre las 24 y 48 horas tras el consumo.
La psicosis cocaínica está precedida, normalmente, por un período de suspicacia y recelo en el que son comunes las conductas compulsivas y el ánimo disfórico, es decir; triste, ansioso e irritable. Además, cursa con un alto componente de agresividad y agitación.
SUSTANCIAS UTILIZADAS PARA MODIFICAR LA PUREZA DE LA COCAÍNA.
La cocaína se corta con distintas sustancias, algunas de ellas muy peligrosas. A continuación puedes ver una lista de sustancias que se añadan a una raya de cocaína:
- Anfetaminas
- Tiza
- Tetracaína
- Benzocaína
- Analgésicos
- Antihistamínicos
- Opioides
- Iniston
- Azúcares
- Fenciclidina
- Efedrina
- Borax (detergente)
- Lactosa
- Speed
- Almax
- Polvos de talco
Es altamente adictiva debido a su acción en el sistema de recompensa mesolímbico. También, es importante que sepamos que la cocaína puede ser ingerida por distintas vías: la nasal, la oral, la intravenosa y la pulmonar.
¿CUÁNDO PUEDE CONSIDERARSE QUE UNA CONDUCTA HA GENERADO UNA ADICCIÓN?
Las adicciones se inician como conductas placenteras, pero posteriormente, en un plazo variable para cada una de ellas, esclavizan al sujeto, que se siente obligado a repetirlas, a pesar del malestar que le están ocacionando.
Se habla de adicción cuando la conducta adictiva implica tanto al sujeto que conduce a dependencia. La persona reduce progresivamente su campo de interess y sus obligaciones, de manera que la conducta adictiva termina por acaparar su vida. La adicción por definición implica pérdida de libertad, por lo que tiene carácter pernicioso.
Existen datos específicos que caracterizan la dependencia para cada conducta adictiva, ya sea a sustancias (drogas) o al resto de comportamientos.
¿Existen factores de riesgo que predispongan a una persona hacia las conductas adictivas?
Podemos encontrarlos en las personas (personalidad inmadura, necesidad de buscar sensaciones intensas, incapacidad para tolerar la frustación y demorar las gratificaciones, ausencia de proyecto de vida o de valores sólidos, problemas de ansiedad o depresivos) o bien en el ambiente (falta de alternativas al ocio, marginación, paro, etc..)
EFECTOS NEGATIVOS DEL CONSUMO DE CANNABIS.
Fumar cannabis también tiene efectos negativos a corto plazo, como por ejemplo:
- Ansiedad, pánico, pensamientos paranoicos y vergüenza.
- Mala coordinación, mal equilibrio y reducción del tiempo de reacción.
- Aumento de los latidos del corazón.
- Náuseas y vómitos.
Los efectos serios a largo plazo del cannabis incluyen:
- Desarrollar una adicción al cannabis.
- Bronquitis.
- Anomalías cerebrales y disminución del funcionamiento mental.
- Ataques de pánico.
- Alucinaciones, paranoia e incluso psicosis.
¿CUÁLES SON LAS CONSECUENCIAS DEL JUEGO PATOLÓGICO O LUDOPATÍA?
Los jugadores patológicos tienden a tener una serie de problemas en distintas áreas de su vida a causa del juego. Estas consecuencias son las siguientes:
- Psicopatológicas: en el ámbito personal la persona presenta tristeza, ansiedad, depresión, irritabilidad.
- Familiares: en el entorno familiar y de pareja empieza a existir una desatención familiar, falta de comunicación, alteraciones en la sexualidad, etc.
- Laborales y Académicas: en la situación laboral u académica disminuye su rendimiento en el trabajo, desmotivación, faltas injustificadas, lo que puede propiciar el abandono del trabajo u estudios, despidos, etc.
- Sociales: en el entorno social hay desatención de las amistades, disminución de las actividades de ocio, pérdida de relaciones significativas, etc.
- Consumo de sustancias: en algunos casos uso y abuso de tabaco, alcohol y/o cocaína, entre otras sustancias adictivas.
- Legales: en las relaciones con la justicia, frecuentemente problemas por motivos de estafas, robos y otras actividades delictivas.
- Económicas: en el plano económico hay deudas y problemas de dinero relacionados con el juego.
SÍNTOMAS DE ANSIEDAD:
Los principales síntomas de ansiedad y su función son :
- Dilatación de la pupilas : Su principal objetivo dentro de la respuesta de ansiedad es poder percibir lo antes posible el peligro, dilatando nuestra pupila y provocando visión tunel. Nos afecta provocando visión borrosa, destellos, molestias, lucecitas.
- Tensión muscular: Nos tensamos para poder escapar o luchar ante el peligro lo antes posible. Esta tensión al estar presente la mayor parte del día se convertirá en calambres, dolores y molestiasmusculares.
- Mareo : La sobrerespiración, tensión muscular en las zonas cervicales y el envío de sangre a las piernas nos puede producir fuertes mareos.
- Nauseas y diarrea : El aparato digestivo no es necesario para las funciones de escape y el alimento que tenemos es un estorbo al volvernos más lentos, por lo que el cuerpo trata de deshacerse de el lo antes posible para poder escapar con más velocidad.
- Sobrerespiración o hiperventilación: Ante el peligro percibido el cuerpo comienza a hiperventilar para tener oxigeno suficiente para poder realizar las funciones motoras propias y salir corriendo. Como este oxigeno no es metalizado se transformará en mareo.
- Inestabilidad : La combinación de mareo, tensión muscular produce que nos sintamos inestables.
- Irrealidad o despersonalización: Al igual que en la inestabilidad la acumulación de síntomas puede confundirnos todavía más, en este caso a mareo e inestabilidad debemos de sumar el envío de sangre a las piernas el cual provoca que se reciba menos en las zonas cerebrales dificultando las funciones de raciocinio.
- Taquicardia : El corazón bombea con fuerza para enviar sangre a los órganos implicados en la función motora de escape o lucha.
SÍNTOMAS DE UNA DEPRESIÓN.
Los síntomas de depresión abarcan:
- Estado de ánimo irritable o bajo la mayoría de las veces.
- Dificultad para conciliar el sueño o exceso de sueño.
- Cambio grande en el apetito, a menudo con aumento o pérdida de peso.
- Cansancio y falta de energía.
- Sentimientos de inutilidad, odio a sí mismo y culpa.
- Dificultad para concentrarse.
- Movimientos lentos o rápidos.
- Inactividad y retraimiento de las actividades usuales.
- Sentimientos de desesperanza y abandono.
- Pensamientos repetitivos de muerte o suicidio.
- Pérdida de placer en actividades que suelen hacerlo feliz, incluso la actividad sexual.









