CONSEJOS PARA PREVENIR UNA ADICCIÓN AL ALCOHOL.
La adicción al alcohol es un problema grave que afecta a millones de personas en todo el mundo. Esta enfermedad crónica puede tener consecuencias devastadoras para la salud física, mental y emocional de quienes la padecen, así como para sus familias y seres queridos. Prevenir una adicción al alcohol es fundamental para evitar estos impactos negativos en la vida de las personas. En este artículo, exploraremos cómo prevenir una adicción al alcohol a través de una serie de estrategias y consejos.
- Conocer los riesgos: El primer paso para prevenir la adicción al alcohol es entender los riesgos asociados con su consumo. Informarse sobre los efectos negativos del alcohol en el cuerpo y la mente puede ayudar a tomar decisiones más informadas.
- Establecer límites claros: Es importante establecer límites personales en cuanto al consumo de alcohol. Esto puede incluir decidir cuántas bebidas se permiten en una sola ocasión y cuántos días a la semana se puede beber.
- Evitar la presión social: A menudo, la presión de grupo puede llevar a las personas a beber más de lo que desean. Aprender a decir «no» de manera firme pero respetuosa es esencial para prevenir una adicción al alcohol.
- Buscar alternativas saludables: Encuentra actividades y pasatiempos que disfrutes y que no involucren el consumo de alcohol. Esto puede incluir deportes, arte, música o cualquier otra actividad que te apasione.
- Desarrollar habilidades de afrontamiento: Muchas personas recurren al alcohol como una forma de lidiar con el estrés o las emociones negativas. Aprender habilidades de afrontamiento saludables, como la meditación, el ejercicio o la terapia, puede ayudar a prevenir la necesidad de recurrir al alcohol.
- Establecer un sistema de apoyo: Mantener una red de amigos y familiares que estén al tanto de tus objetivos de moderación o abstinencia puede ser fundamental para prevenir la adicción. Pueden ofrecer apoyo emocional y aliento en momentos difíciles.
- Educación continua: La educación sobre los riesgos del alcohol y las consecuencias de la adicción debe ser un proceso continuo. Mantente informado sobre las últimas investigaciones y tendencias relacionadas con el consumo de alcohol.
- Evitar situaciones de riesgo: Si sabes que ciertos lugares o eventos te hacen más propenso a beber en exceso, trata de evitarlos o tener un plan claro para mantenerte sobrio.
- Buscar ayuda profesional: Si sientes que tienes dificultades para controlar tu consumo de alcohol, no dudes en buscar ayuda profesional. Los terapeutas y consejeros especializados en adicciones pueden ofrecer orientación y apoyo.
- Planificar el futuro: Establecer metas y objetivos a largo plazo puede ayudarte a mantenerte enfocado en tu camino hacia la prevención de la adicción al alcohol. Visualizar un futuro saludable y libre de adicciones puede ser una poderosa motivación.
En resumen, prevenir la adicción al alcohol requiere una combinación de educación, autoconciencia, límites personales y apoyo social. No importa en qué etapa te encuentres, es importante recordar que siempre es posible tomar medidas para prevenir o superar una adicción al alcohol. La clave está en reconocer la importancia de mantener un equilibrio saludable en la vida y buscar ayuda cuando sea necesario. La prevención es la mejor estrategia para evitar los devastadores efectos de la adicción al alcohol.
COMO PREVENIR SER ADICTO A LA COCAÍNA:
Prevenir la adicción a la cocaína es fundamental para proteger la salud física, mental y emocional de las personas y evitar los efectos devastadores que esta droga puede tener en la vida de quienes la consumen. A continuación, se presentan aspectos fundamentales que pueden ayudar a prevenir el desarrollo de esta adicción:
Prevenir la adicción a la cocaína es fundamental para proteger la salud física, mental y emocional de las personas y evitar los efectos devastadores que esta droga puede tener en la vida de quienes la consumen. A continuación, se presentan aspectos fundamentales que pueden ayudar a prevenir el desarrollo de esta adicción:
- Educación y concienciación: La información es poderosa para prevenir cualquier adicción. Es esencial educar a la población, especialmente a los jóvenes, sobre los riesgos y las consecuencias del consumo de cocaína. Los programas de prevención en escuelas y comunidades pueden proporcionar información precisa y actualizada sobre los efectos negativos de la droga.
- Desarrollo de habilidades de afrontamiento: Enseñar habilidades de afrontamiento adecuadas y saludables puede ayudar a las personas a manejar el estrés, la presión de grupo y otras situaciones desafiantes sin recurrir a las drogas. La resiliencia emocional y la capacidad para tomar decisiones informadas son fundamentales para enfrentar la tentación de probar sustancias adictivas como la cocaína.
- Fortalecimiento de los lazos familiares: El apoyo y la comunicación dentro de la familia pueden ser un factor crucial en la prevención de la adicción a la cocaína. Los padres o cuidadores deben estar presentes y fomentar un ambiente seguro y cálido para sus hijos, así como mantener una relación de confianza que permita el diálogo abierto sobre temas delicados como las drogas.
- Identificación de factores de riesgo: Identificar los factores de riesgo personales y ambientales puede ayudar a las personas a tomar decisiones más informadas sobre su salud. Algunos de estos factores pueden incluir la historia familiar de adicciones, la presión social, el acceso fácil a las drogas y problemas de salud mental no tratados.
- Fomento de un estilo de vida saludable: La adopción de hábitos de vida saludable, como una alimentación equilibrada, ejercicio regular y descanso, puede ayudar a fortalecer suficiente el cuerpo y la mente. Un estilo de vida saludable disminuyendo la vulnerabilidad a la adicción y mejorando el bienestar general.
- Prevención del uso temprano: La edad en que se inicia el consumo de drogas es un factor determinante para el desarrollo de adicciones. Es crucial retrasar el primer contacto con sustancias adictivas como la cocaína. Esto se puede lograr a través de campañas de prevención en escuelas, así como de un estricto control de venta y acceso a sustancias controladas.
- Acceso a servicios de apoyo: Es fundamental que las personas tengan acceso a servicios de salud mental y programas de tratamiento en caso de que desarrollen problemas relacionados con el consumo de drogas. Estos servicios deben ser accesibles y ofrecer tratamientos basados en la evidencia para abordar la adicción de manera efectiva.
- Promoción de actividades recreativas y sociales: Fomentar actividades recreativas y sociales saludables puede ayudar a evitar el aburrimiento y el aislamiento social, factores que pueden impulsar a algunas personas a buscar refugio en el consumo de drogas. El apoyo de redes sociales positivas y actividades gratificantes puede ser una protección contra la adicción.
En resumen, prevenir la adicción a la cocaína requiere una combinación de educación, apoyo social, fortaleza emocional y estilos de vida saludable. Al abordar estos aspectos fundamentales, es posible reducir significativamente el riesgo de que las personas desarrollen una adicción a esta droga y se asegure un futuro más saludable.
QUE PODRÍA OCURRIR SI ACABO SIENDO ADICTO?
Las adicciones son trastornos que pueden tener graves consecuencias tanto para el individuo como para su entorno cercano. Ya sea que se trate de adicciones a sustancias como drogas y alcohol, o adicciones comportamentales como el juego o la tecnología, los efectos negativos son similares. Estas adicciones pueden tener un impacto significativo en la vida de una persona y pueden afectar su salud física, mental, relaciones personales, desempeño académico y laboral, y su bienestar general.
Una de las primeras y más obvias consecuencias de sufrir una adicción es el deterioro de la salud física. Las drogas y el alcohol, por ejemplo, pueden causar daños irreparables en los órganos internos, como el hígado y los pulmones, y aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Asimismo, las adicciones comportamentales pueden llevar a un estilo de vida sedentario y al descubrir la salud, lo que puede resultar en enfermedades relacionadas con la falta de ejercicio y la mala alimentación.
La salud mental también se ve afectada por las adicciones. La adicción a menudo conduce a problemas de ansiedad, depresión y trastornos del estado de ánimo. Las sustancias adictivas pueden alterar el equilibrio químico del cerebro y afectar negativamente el funcionamiento cognitivo, el juicio y la toma de decisiones. Además, las adicciones comportamentales pueden generar sentimientos de culpa, vergüenza y baja autoestima, lo que contribuye a la aparición de problemas de salud mental.
Las relaciones personales son otra área afectada por las adicciones. Los adictos a menudo experimentan conflictos familiares y rupturas de amistades debido a su comportamiento adictivo. La adicción puede llevar a cabo al aislamiento social, a la pérdida de confianza y al distanciamiento emocional de seres queridos. Además, el comportamiento impulsivo y autodestructivo asociado con la adicción puede causar daño a las personas cercanas al adicto, descubriendo un ciclo de dolor y desconfianza.
El rendimiento académico y laboral también se ve perjudicado por las adicciones. Los adictos a menudo tienen dificultades para mantener el enfoque, la concentracion y la motivacion necesaria para tener exito en la escuela o en el trabajo. El ausentismo, la falta de cumplimiento de responsabilidades y el bajo rendimiento son comunes entre quienes sufren de adicciones. Esto puede llevar a la pérdida de oportunidades educativas y laborales, lo que afecta negativamente la calidad de vida y las perspectivas futuras.
Por último, el bienestar general de una persona se ve gravemente afectado por una adicción. Las adicciones consumen tiempo, energía y recursos que podrían ser utilizados de manera más productiva y satisfactoria. Los adictos a menudo se sienten atrapados en un ciclo de búsqueda de la sustancia o comportamiento adictivo, lo que puede generar sentimientos de desesperación y falta de control sobre sus propias vidas.
COMO ALIVIAR LA ANSIEDAD Y EL ESTRÉS.
El ejercicio es una de las cosas más importantes que puedes hacer para combatir el estrés.
Puede parecer contradictorio, pero poner el cuerpo en estrés físico mediante el ejercicio puede aliviar el estrés mental.
Los beneficios son mayores cuando haces ejercicio regularmente. Las personas que se ejercitan regularmente tienen menos probabilidad de experimentar ansiedad que aquellas que no lo hacen.
Existen unas cuantas razones para esto:
- Hormonas del estrés: A largo plazo, el ejercicio reduce las hormonas del estrés de tu cuerpo; como el cortisol. También ayuda a liberar endorfinas, las cuales son químicos que mejoran tu estado de ánimo y actúan como un analgésico natural.
- Sueño: El ejercicio también puede mejorar la calidad del sueño, el cual se puede ver afectado negativamente por el estrés y la ansiedad.
- Confianza: Cuando haces ejercicio regularmente, te puedes sentir más competente y seguro de tu cuerpo, lo que a la vez promueve el bienestar mental.
La cafeína es un estimulante que se encuentra en el café, té, chocolate y en las bebidas energizantes. Altas dosis pueden incrementar la ansiedad.
Las personas tienen diferentes umbrales para la cantidad de cafeína que pueden tolerar.
Si observas que la cafeína te pone nervioso o ansioso, considera dejar de consumirla.
Una manera de manejar el estrés es anotar las cosas.
Aunque registrar lo que te estresa es una forma de enfocarse, otra es tomar nota de las cosas por las que estás agradecido.
La gratitud puede ayudar a aliviar el estrés y la ansiedad al enfocar tus pensamientos en las cosas positivas de tu vida.
El apoyo social de los amigos y la familia puede ayudarte a sobrellevar los momentos estresantes.
Ser parte de una red de amigos te da sensación de pertenencia y autoestima, lo que puede ayudarte en momentos difíciles.
Un estudio determinó que, para las mujeres en particular, pasar tiempo con los amigos y los hijos ayuda a liberar oxitocina, un relajante natural. Este efecto se llama “cuidar y hacer amigos” y es contrario a la respuesta de lucha o huida.
Ten presente que tanto los hombres como las mujeres se benefician de la amistad.
Otro estudio determinó que los hombres y las mujeres con menos relaciones sociales tenían más probabilidad de sufrir depresión y ansiedad.
Es difícil sentir ansiedad cuando te ríes. Es bueno para tu salud y existen algunas formas en que puede ayudar a liberar el estrés:
- Reduce tu respuesta al estrés.
- Reduce la tensión al relajar tus músculos.
A largo plazo, la risa también puede ayudarte a mejorar tu sistema inmunitario y tu estado de ánimo.
No tienes control sobre todo lo que te estresa, pero sí puedes controlar algunos factores.
Toma control de los aspectos de tu vida que puedes cambiar y que te ocasionan estrés.
Una manera de hacerlo es decir “no” con más frecuencia.
Esto es especialmente cierto si te das cuenta que aceptas más de lo que puedes manejar. Asumir demasiadas responsabilidades te puede dejar con la sensación de agobio.
Ser selectivo con lo que aceptas, y decir no a cosas que incrementarán tu carga innecesariamente, puede reducir tus niveles de estrés.
EL ESTRÉS.
- ¿Cómo podemos identificarlo? ¿Cuáles son los síntomas tempranos y avanzados del estrés?
Tenemos que identificar el estrés antes de que nos ataque. Esa es la clave para estar en paz. Para lograrlo, es necesario entender cuándo nuestra mente cree que va a entrar en peligro. Frenarlo es muy fácil una vez que se aprende cuándo va a llegar, la clave es notar los síntomas tempranos que mencioné anteriormente. Los síntomas avanzados son lo que el estrés causa a largo plazo como enfermedades crónicas, obesidad, falta de sueño, cansancio crónico, y en casos extremos, la muerte.
- ¿Qué impacto tiene el estrés en nuestra vida?
El estrés puede tener un impacto positivo o negativo en nuestra vida, depende completamente de nosotros. Nosotros tenemos que decidir si el estrés nos va a hacer bien o nos va a hacer mal. Si permitimos que el estrés nos domine, éste destruirá nuestras vidas y las hará miserables. Si podemos controlarlo, podemos tener una vida mucho más positiva y feliz.
- ¿Cuáles son las consecuencias de llevar una vida llena de estrés?
Las consecuencias son amplias, y citaré algunas. Están las obvias, como falta de calidad de vida, enojo crónico, negatividad perpetua y sentirse mal, pero hay otras más profundas, como son problemas digestivos, problemas de sueño, y cosas más severas, como obesidad, cáncer, diabetes, síndrome metabólico, y enfermedades mentales como trastornos a nivel psicótico. Casi todas las enfermedades pueden ser atribuidas al estrés como factor causativo.
- ¿Cómo podemos combatir o controlar el estrés?
Hay técnicas muy específicas para combatir el estrés y prevenirlo. Las más efectivas son las siguientes:
- Dormir bien.
- Hacer ejercicio.
- Vivir en el momento presente.
- Actitud positiva.
- Ser agradecido.
- Poner las cosas en perspectiva.
- ¿Cómo podemos evitar los pensamientos negativos o de ansiedad?
No es fácil poder evitar los pensamientos, pero existen técnicas para poderlo lograr. El más efectivo de todos es el método “Observa al pensador” de Eckhart Tolle. Básicamente lo que representa es darnos cuenta que no somos nuestra mente, y que los pensamientos no significan lo que creemos que significan. En el momento en que nos damos cuenta que dentro de nosotros existe una voz que no se calla y que pretende ser nosotros, comenzamos a des-identificarnos con la voz en la cabeza. Ese es el primer paso de la liberación. Dejamos de ser el pensador y nos convertimos en aquel que observa los pensamientos. Observa tus pensamientos. No los juzgues ni los frenes. Sólo obsérvalos y verás el cambio.
DEPORTE COMO MEDIO PARA COMBATIR TU ADICCIÓN.
Por regla general, todo el mundo debería practicar actividades deportivas en sus vidas. No sólo porque es divertido, sino porque genera actitudes de responsabilidad en la persona, y es una manera de mantener al individuo saludable y sin vicios negativos. Además, la práctica del deporte disminuye el estrés mientras que mejora las relaciones personales.
Beneficios de hacer deporte para controlar las adicciones.
- Aumento de la autoestima y el carácter de las personas, lo que aumenta el deseo de superación y disminuye las posibilidades de consumir drogas.
- Aprender a competir enseña a las personas la importancia de mantener la calma para disminuir la ansiedad ante las dificultades.
- El deporte enseña a las personas que ser derrotados es una lección de vida, en la que debemos transformar nuestras frustraciones en nuevas oportunidades ante la vida.
- Promueve el trabajo en equipo y el deseo de ayudar a otros.
- Enseña que se puede catalizar las emociones positivas y negativas hacia el deporte y no hacia las drogas.
- Crea un deseo de moverse por ambientes saludables, y conocer gente que le gusta el deporte y la salud.
- Enseña la importancia del respeto.
- Crea consciencia de la importancia de mantener una vida saludable y de los efectos negativos que provocan las drogas en el individuo.
- El deporte crea endorfinas en el cuerpo humano, desarrollando un espíritu de felicidad y optimismo. Rechaza así todos los deseos de consumir toxinas que puedan dañar el cuerpo y generar tristeza y malestar. Realizar deporte disminuye los niveles de estrés y esto es un factor de protección en el tratamiento de la adicción (el estrés está directamente relacionado con un incremento del riesgo de recaída en el consumo de alcohol u otras drogas). El deporte también disminuye el grado de angustia, agresividad…
Dopamina, el neurotransmisor que nos da la felicidad, pero también nos la quita
La dopamina es un neurotransmisor, es decir, una molécula que se encarga de llevar un mensaje desde las neuronas que lo producen hacia otras células. Por eso interviene en una gran cantidad de procesos como el control del movimiento, la memoria, la recompensa cerebral -ese mecanismo de nuestro cerebro que nos refuerza a repetir una conducta- o el aprendizaje.
También influye en numerosas funciones fuera del cerebro como la motilidad gastrointestinal, la liberación de hormonas, la presión arterial e incluso en la actividad de las células del sistema inmune.
Y es que su acción depende de dónde, cuándo, cómo y en qué cantidad se produzca.
La dopamina es conocida mundialmente por ser una de las moléculas de la felicidad.
También proporciona placer y relajación. Interviene en procesos de memoria y aprendizaje porque regula la duración de los recuerdos. Es decir, decide si una determinada información se puede almacenar durante un tiempo o se elimina inmediatamente.
Y esto lo consigue fomentando que la memoria y el aprendizaje vayan asociados a emociones. En este proceso interviene la dopamina en el accumbens, una parte del cerebro muy implicada en el control de las emociones, que comunica con zonas encargadas de la memoria, como el hipocampo.
Por eso, el aprendizaje que contiene una carga emocional dura más, porque aprender provoca placer y la información se retiene durante mas tiempo.
Y es que numerosos estudios científicos sostienen que la dopamina podría estar relacionada con rasgos de la personalidad como la inseguridad, la cobardía o incluso el grado de extroversión.
Tanto es así que la cantidad de dopamina en la amígdala cerebral -región del cerebro relacionada con emociones como la ira, el placer o el miedo- nos permitiría saber si una persona es tranquila o insegura o si se estresa con facilidad.
Es lo que ocurre con las personas con predilección por las «emociones fuertes». Ciertas regiones de su cerebro tienen una mayor cantidad de dopamina, por lo que son mas «inconscientes» en sus actos. Al contrario, bajos niveles de dopamina se han relacionado con fobia social.
La dopamina es la culpable de nuestras adicciones, de las malas y de las menos malas. Entre las malas, las drogas aumentan la cantidad de dopamina en el sistema de recompensa del cerebro, lo que produce un estado de placer que refuerza que sigamos consumiéndolas. Algo parecido pasa con las menos malas, como el dulce o la comida basura.
Además, cada persona no responde de la misma manera ante estas adicciones. La razón es que no todos sentimos el mismo placer al comer una tarta, por ejemplo. Un estudio científico asegura que es debido al número de receptores a los cuales se une la dopamina.
De esta manera las personas con tendencia a la obesidad tendrían menos de estos receptores y por tanto necesitarían comer más para notar la misma satisfacción que produce el acto de comer. Son, por tanto, «más adictos» a la comida. Y esta es otra característica de la dopamina: su liberación nos puede convertir en adictos ya que nos impulsa a una búsqueda continua del placer.
EL CEREBRO ADICTO.
Suele decirse que en el cerebro adicto habitan entre tres y cinco personas o fuerzas. Hay una con la voluntad secuestrada que solo busca el bienestar que le genera su adicción. Otra, anticipa lo que eso le generará a corto y largo plazo: ansiedad, depresión, síndrome de abstinencia… Sus otros “yos” tienen la silueta de su soledad, el peso de la conciencia, la forma de la familia y la carga del miedo.
La presencia de todas esas voces no responde en absoluto al clásico perfil de alguien con una personalidad múltiple. Porque si hay algo que conviene saber sobre las adicciones es que estas, fragmentan por completo la propia identidad, el pensamiento y la voluntad. La adicción es como un ladrón que aguarda paciente en un rincón para invadir la propiedad de uno y desbaratar cada ápice y fragmento de nuestro cerebro, la mente y la dignidad.
Los medicamentos alivian el síndrome de abstinencia y muchos efectos secundarios asociados, pero esas vías neuronales que generan la adicción, así como determinados hábitos de pensamiento y comportamiento no siempre responden a la primera a dichos tratamientos. Es un proceso largo y costoso que requiere de un enfoque multidimensional.
Esto hace que muchas personas con una adicción química o conductual se encuentren en auténticos callejones sin salida. En esas puertas giratorias donde salen y vuelven a entrar hasta que dan, efectivamente, con esa estrategia, enfoque o asistencia que a cada persona le funciona en base a sus características y necesidades.
Cuando hablamos de adicción es común visualizar de inmediato a alguien consumiendo opiáceos, alucinógenos o sustancias de diseño, como las anfetaminas. Se nos olvida, quizá, que la adicción tiene muchos rostros, muchas formas y comportamientos. Están los adictos a las compras, los que no pueden separarse de su teléfono móvil. Tenemos adictos al sexo, al deporte, al juego, a determinados alimentos…
El cerebro adicto muestra siempre ciertas alteraciones en las regiones ventrales de la corteza prefrontal, un área relacionada con el significado emocional y nuestra capacidad de control.
Así, algo en lo que concluyen gran parte de neurólogos y especialistas en adicción es en lo siguiente: las personas con una dependencia hacia una sustancia o hacia una conducta suplen con sus adicciones una necesidad emocional. Sin embargo, en su búsqueda por saciar ese vacío derivan en conductas compulsivas, en comportamientos que el cerebro es incapaz de controlar y que además retroalimentan una y otra vez.
El cerebro adicto trabaja de manera diferente. Su único objetivo, su necesidad más prioritaria es encontrar ese bienestar que obtiene con el uso de esa sustancia o con la actividad de dicho comportamiento, el mismo que le genera un placer momentáneo y limitado. Poco a poco ese “estimulante” externo sustituye a las recompensas naturales del propio organismo, y el cerebro necesita más.
- El trabajo de la dopamina en cualquier proceso de adicción es clave. ¿La razón? Es ella la que genera el ansia y el deseo, ella la que “enciende” al resto de regiones cerebrales para que se orienten hacia esa misma causa y necesidad. El cuerpo estriado, por ejemplo, es el primero que se pone en marcha y el que “recluta” a estructuras como el mesencéfalo y la corteza orbitofrontal. Todo el cerebro entiende que esa sustancia, esa conducta es prioritaria y se focaliza en ese único objetivo.
- Por lo general, todas las drogas de abuso generan serias alteraciones en la actividad del sistema dopaminérgico mesocorticolímbico. De este modo, si el consumo se vuelve crónico aparecerán cambios neuroadaptativos y neuroplásticos hasta el punto de alterar por completo la estructura de este sistema.
- El córtex prefrontal es uno de los más afectados. En él se producen también cambios drásticos como efecto de las adicciones. Se alteran nuestras emociones y su regulación, así como nuestros procesos cognitivos. Cuesta focalizar la atención, razonar con claridad, controlar la propia conducta y tomar decisiones.
HÁBITOS PARA UN BUEN EQUILIBRIO EMOCIONAL.
1. Vive en el presente
¿Cuántas veces nos sorprendemos pensando en el pasado o bien, en el mañana?. Es importante descubrir y valorar lo bueno de cada instante.
Ninguno de nosotros sabe qué es lo que nos puede deparar el futuro, y el pasado ya no tiene retorno.
Ubicarnos en el presente mejora nuestro nivel de conciencia acerca de las decisiones que debemos tomar con consecuencias positivas sobre nuestro equilibrio emocional.
Es hoy que debemos construir las bases para que se cumpla nuestro propósito. Después de todo el ahora es de lo único que es real.
2. Lleva un registro de tus emociones
Lleva contigo una libreta pequeña en la que tomarás nota de cómo te sientes y cómo reaccionas frente a las situaciones que se te presentan. Esto ayuda a darnos cuenta de los patrones que se repiten y que deseamos cambiar. Parece obvio, pero pocas personas se toman el tiempo de registrarlo.
Mucho se ha escrito acerca del efecto terapéutico que tiene el lápiz ya que favorece la introspección y ayuda al autoconocimiento.
Te propongo un modelo de diario, si bien tú lo puedes hacer como te sientas más cómodo.
- Fecha y hora.
- Emociones que sentimos.
- De qué manera respondemos.
- Supuestos motivos que las dispararon.
3. Sigue una rutina
¿Qué tal si pruebas de acostarte y levantarte todos los días a la misma hora? Con el tiempo lograrás mantener una rutina que te motive a realizar tus actividades con menos estrés, ansiedad y cansancio. Créeme que si hay algo para lo que nuestro cuerpo es bueno es para adaptarse al cambio.
4. Haz ejercicio dos veces a la semana
El ejercicio es optimismo y superación. Nunca subestimes su verdadero valor si en verdad quieres mantener tus emociones bajo control. Cuando nos movemos, nuestro cuerpo libera sustancias químicas que ayudan a reducir el estrés, manteniéndonos más relajados.
Estar activo no tiene edad y es esencial para tener una buena calidad de vida.
Caminar es relajante. No afecta tus articulaciones. No tiene costos económicos y tiene muchos beneficios emocionales además de físicos.
5. Duerme lo suficiente sin interrupciones
Ya todos conocemos lo que significa tener que comenzar el día no habiendo dormido lo suficiente. Emocionalmente hablando estamos más expuestos a enojarnos, nuestra atención y concentración también se ven afectadas.
Tienes que asegurarte de tener un buen descanso. Dormir entre 7 y 8 horas al día está asociado a una mayor estabilidad emocional. Nuestro cuerpo se distiende y eso facilita la producción de Serotonina y Melanina. Estas hormonas nos ayudan a sobrellevar los efectos negativos del estrés.
6. Conecta con la naturaleza
Disfruta de la naturaleza, nada como un paseo por el bosque, o un baño en el mar para sentirnos con más energía.
7. No te aisles
Las personas que disfrutan de una vida social activa enfrentan con fortaleza las situaciones estresantes.
Invierte tiempo en las personas que amas. Mantén un círculo de amigos. Reirnos y divertirnos con ellos nos libera de tensiones y activa nuestro centro de placer. No renuncies al tesoro de un abrazo, a la dulzura de un beso o a la plenitud de un elogio sincero. Activa tu fuerza interior sin prestar atención a la crítica.
8. Medita
La meditación nos ayuda a mantener la mente y el cuerpo en calma. Nos permite conectar con las emociones, favorece la claridad mental y da lugar al autoconocimiento.
Muchos estudios muestran que meditando unos minutos al día reducimos la ansiedad e incrementamos las emociones positivas.
PREVENCIÓN ADICCIONES.
El consumo de drogas es un problema de gran magnitud con repercusiones tanto en el individuo como en la sociedad. Para conseguir una reducción de la demanda del consumo de drogas es fundamental el desarrollo de medidas preventivas, por ser el instrumento más efectivo en la actualidad. La prevención del consumo de drogas es el conjunto de actuaciones encaminadas a eliminar o modificar los factores de riesgo y a fomentar factores de protección frente al consumo de drogas, o a otras conductas adictivas, con la finalidad de evitar que éstas se produzcan, lograr que se retrase su inicio, o bien conseguir que no se conviertan en un problema para la persona o su entorno social.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) una adicción es una enfermedad física y psicoemocional que crea una dependencia o necesidad hacia una sustancia, actividad o relación. Se caracteriza por un conjunto de signos y síntomas, en los que se involucran factores biológicos, genéticos, psicológicos y sociales. Es una enfermedad progresiva y fatal, caracterizada por episodios continuos de descontrol, distorsiones del pensamiento y negación ante la enfermedad.
- La adicción es una enfermedad crónica y recurrente que se caracteriza por la búsqueda y el consumo compulsivo de drogas, a pesar de sus consecuencias nocivas.
- Se considera una enfermedad que afecta al cerebro porque las drogas modifican su estructura y funcionamiento afectando al sistema de gratificación.
- Ciertos hábitos de conducta aparentemente inofensivos también pueden convertirse en adictivos e interferir gravemente en la vida cotidiana ( familiar, laboral, social ) Estas adicciones comportamentales conllevan los componentes fundamentales de los trastornos adictivos, como son la falta de control y la dependencia.
La prevención de adicciones es el conjunto de actuaciones frente al consumo de drogas o a otras conductas adictivas encaminadas a:
- Fomentar factores de protección
- Eliminar o modificar los factores de riesgo
La finalidad que persigue la prevención de las adicciones es:
- Evitar que se produzca el consumo o conducta adictiva
- Retrasar la edad de inicio
- Evitar que se convierta en un problema para la persona o para su entorno social
Se desarrollan programas de prevención de drogodependencias y de otros trastornos adictivos en diferentes ámbitos:
- Educativo
- Familiar
- Comunitario
- De ocio y tiempo libre
Los programas tienen como objetivo cambiar de manera favorable el balance entre los factores de riesgo y los de protección frente a las adicciones en las familias, escuelas y comunidades.
La implicación de la familia en la prevención es de total importancia por ser una institución fundamental en nuestra sociedad. Cumple una función protectora para las personas sea cual sea su cultura, país de origen, religión o ideología.
El entorno familiar es un espacio de socialización primordial que ocupa un lugar destacado para la adquisición de creencias, actitudes, normas sociales y valores a partir de los cuales las personas desarrollan unas u otras conductas.
Diseñado para enseñar a los progenitores cómo reducir los factores de riesgo y fomentar factores de protección en el seno de la familia
Las madres y los padres aprenden:
- Habilidades de interacción familiar
- A fijar expectativas claras
- A supervisar la conducta de sus hijos
- A establecer límites.
- Otros aspectos específicos del consumo de drogas y de otras adicciones.









